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Reviewing a Costa Rica property loan file case by case

Inversionistas privados en Costa Rica: quiénes son y cómo operan

Cuando alguien habla de inversionistas privados en Costa Rica suele imaginarse una figura sofisticada y algo lejana. La realidad es más simple: son personas comunes con capital ahorrado que decidieron prestarlo en lugar de dejarlo quieto. Vale la pena saber quiénes son, porque describe bastante bien el mercado.

De dónde vienen

Hay tres orígenes que se repiten. El primero es el que vendió una casa en su país y se vino. Trae una cifra que en su ciudad de origen no alcanzaba para gran cosa y que aquí da mucho margen, y no tiene el menor interés en meterse a manejar un negocio en un país que apenas conoce.

El segundo nunca se mudó. Vive en Canadá, en Estados Unidos o en Europa, colocó una parte de su capital en préstamos costarricenses y hace todo a distancia. No hace falta pisar el país para prestar aquí, y este grupo es el que más ha crecido.

El tercero es costarricense: alguien que conoce el mercado inmobiliario local desde adentro y prefiere estar del lado del acreedor.

Revisión de expedientes de crédito privado en Costa Rica

Con cuánto entran

El piso son $50.000 y no hay techo. Lo interesante es lo que ocurre cuando el capital crece: casi nadie coloca todo en un solo préstamo. Quien tiene medio millón suele preferir cinco expedientes de cien mil que uno de quinientos, y no por timidez, sino por aritmética: un atraso en uno de cinco préstamos es un contratiempo, mientras que un atraso en el único préstamo es el problema entero.

Lo que un prestamista privado no es

Aquí conviene marcar una diferencia que muchos pasan por alto. Prestar de forma privada no es comprar una participación en un fondo. En un fondo usted entrega dinero a un administrador que lo coloca donde considere; su rendimiento sale de una mezcla de operaciones que usted no eligió y probablemente no conoce.

En el préstamo privado usted financia un expediente identificado, con una finca identificada y una garantía inscrita a su nombre. La diferencia entre tener una participación y ser acreedor se nota sobre todo cuando algo sale mal: el acreedor tiene un bien registrado detrás; el participante tiene un porcentaje de lo que quede.

Cómo eligen

Los prestamistas con experiencia miran siempre las mismas cosas, en este orden.

La relación entre el préstamo y el valor de la finca. Es el colchón: cuánto tendría que caer el valor de la propiedad antes de que el dinero prestado quede en riesgo. La posición de la garantía. Estar de primero no es un detalle técnico, es la diferencia entre cobrar y esperar. La salida. Con qué dinero se paga el capital al vencimiento: una venta, una refinanciación, el flujo del negocio. Y el propietario. Quién es, qué hace y por qué necesita el dinero ahora.

Prestamistas privados analizando una garantía inmobiliaria

Qué rendimiento buscan

Entre 9% y 16% anual, con plazos de seis meses a tres años. Una observación que suele sorprender a quien recién llega: los prestamistas más activos tienden a moverse en la parte baja de ese rango. No es generosidad. Al 9% hay expedientes sólidos disponibles todo el tiempo, y quien quiere mantener su capital colocado sin interrupciones necesita justamente eso: flujo constante de buenas operaciones.

Perseguir el 16% es perfectamente válido, pero implica aceptar menos operaciones y expedientes con alguna arista. Ese rango alto existe por algo, y quien lo elige debería saber por qué.

Qué hacen ellos y qué hacemos nosotros

El prestamista decide. Nosotros armamos: revisión registral, avalúo, documentos del propietario, estructura del préstamo y coordinación del cierre. Cuando el expediente llega a sus manos, el trabajo ya está hecho y lo que queda es una decisión de sí o no.

Cómo cambia el segundo año

Hay un patrón que se repite entre quienes llevan tiempo en esto. El primer préstamo se estudia con lupa y se decide despacio. El segundo se decide en la mitad del tiempo, porque ya se sabe qué mirar. A partir del tercero la conversación cambia de tema: deja de ser ¿es seguro esto? y pasa a ser ¿cómo mantengo el capital colocado sin períodos muertos?

Esa pregunta es la que empuja a los prestamistas experimentados hacia la parte baja del rango de tasas. Un expediente con garantía holgada al 9% se consigue cuando uno quiere; uno al 16% hay que esperarlo, y mientras se espera el dinero no rinde nada.

Los errores que se ven

Concentrar todo en una sola operación porque la tasa era atractiva. Prestar dinero que se iba a necesitar antes del vencimiento, lo que obliga a aceptar cualquier salida cuando llega el apuro. Y elegir por tasa en lugar de por garantía, que es la forma más rápida de terminar con el rendimiento más alto de la cartera y el único expediente con problemas.

Conviene decir también qué NO es esto. Un prestamista privado financia un expediente identificado con una garantía inscrita a su nombre; lo que promete rendimientos garantizados sin un bien detrás es otra cosa, y en la comunidad extranjera aparece con cierta frecuencia.

Después del cierre, el deudor le paga a usted directamente. Nuestro trabajo termina ese día, aunque seguimos disponibles para lo que surja. Si quiere ver operaciones concretas, aquí están las que hay abiertas.


Article by Glenn Tellier (Founder of CRIE and Grupo Gap)

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admin

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