
Sobre nosotros: quiénes somos y dónde termina nuestro trabajo
GAP Investments pone en contacto a personas con capital disponible con propietarios en Costa Rica que necesitan un préstamo respaldado por su inmueble. Esa es toda la actividad. No administramos un fondo, no juntamos el dinero de varios inversionistas en una bolsa común y no vendemos participaciones. Cada prestamista financia un expediente concreto y sabe cuál es la propiedad que respalda su dinero.
Esta página explica quiénes somos, con qué condiciones trabajamos y —tan importante como lo anterior— en qué momento termina nuestro trabajo.
Qué hacemos antes de que usted preste
La parte pesada del proceso es nuestra. Recibimos la solicitud del propietario, revisamos el estudio registral de la finca, verificamos gravámenes y anotaciones, pedimos el avalúo, ordenamos los documentos de la persona o de la sociedad dueña y armamos el expediente completo.
Cuando ese expediente llega a manos de un prestamista, ya viene revisado. Usted no tiene que salir a investigar por su cuenta ni contratar a nadie para que lo haga. Lo que usted decide es otra cosa: si el monto, el plazo, la tasa y la garantía le parecen razonables. Esa decisión no la toma nadie más.

Las condiciones con las que trabajamos
Los préstamos arrancan en $50.000 y no tienen techo. En la práctica, la mayoría de quienes prestan con nosotros prefieren repartir su capital en varios préstamos medianos antes que dejarlo todo en uno solo.
Los plazos van de seis meses a tres años. Las tasas se mueven entre el 9% y el 16% anual, y esa diferencia no es un capricho: la marca el expediente. Un préstamo al 9% suele ser el que tiene la garantía más holgada, el propietario más sólido y la salida más clara. Los expedientes que pagan cerca del 16% pagan más porque hay algo en ellos que justifica ese precio.
Conviene decirlo sin rodeos: si su intención es colocar bastante capital y sostenerlo en el tiempo, la tasa baja le sirve más que la alta. Al 9% hay expedientes buenos esperando financiamiento de forma constante. Al 16% hay pocos, y son pocos justamente por lo que implican.
Quién puede prestar
Cualquiera que tenga capital. No hace falta residencia costarricense, ni una sociedad local, ni siquiera estar en el país. Trabajamos con prestamistas en Canadá, Estados Unidos, Europa y en Costa Rica, y buena parte de ellos nunca ha caminado la propiedad que financia. Esa modalidad a distancia funciona bien y es la que más crece.
Prestar con recursos propios no es intermediación financiera, de modo que no hay un trámite regulatorio que usted tenga que abrir para hacerlo. La supervisión apunta a otra cosa: a quien capta dinero del público para volver a prestarlo.

Los costos del cierre
El cierre tiene un costo y no lo escondemos. Entre honorarios legales y la comisión de GAP, calcule alrededor de un 8% del monto del préstamo. Ese porcentaje cubre la redacción y la inscripción del documento, el trabajo registral y todo el armado del expediente. Quien lo asume se define en cada operación, y forma parte de lo que se conversa antes de firmar.
Trabajamos con abogados de confianza que conocen este tipo de operación. Usted puede usar el suyo si así lo prefiere; lo único que pedimos es que sea alguien que haya hecho antes una inscripción de garantía hipotecaria, porque un profesional sin esa experiencia alarga el cierre.
Dónde termina nuestro trabajo
Esto lo decimos temprano y en voz alta porque evita malos entendidos. El trabajo de GAP termina el día del cierre. A partir de ahí el deudor le paga directamente a usted, en las fechas pactadas. No cobramos las cuotas en su nombre, no le damos seguimiento a los seguros ni a los impuestos municipales de la propiedad, y no vigilamos lo que ocurra después con la finca.
Dicho eso, no desaparecemos. La mayoría de los prestamistas nos llama cuando surge algo —una cuota que llega tarde, una duda sobre el documento, una renovación al vencimiento— y ayudamos en lo que esté a nuestro alcance. Es distinto a administrar el préstamo, y preferimos que quede claro desde el primer día.

Si el deudor deja de pagar
Un pago que llega tarde no es lo mismo que un incumplimiento. La mayoría de los atrasos se resuelven con una llamada, y para eso existe el interés moratorio: para que atrasarse cueste más que pagar a tiempo.
Cuando el atraso se convierte en otra cosa, el prestamista puede iniciar la ejecución de la garantía. La decisión es suya: en qué momento empezar, con cuál abogado y si prefiere negociar antes. Nosotros acompañamos si nos lo piden, pero quien manda en ese proceso es quien puso el dinero.
Ese es el sentido de que la garantía esté inscrita en primer lugar sobre una propiedad que vale bastante más que el préstamo. El colchón de valor no evita el problema; lo que hace es que el problema tenga salida.
Quién presta bien con nosotros
El perfil se repite. Alguien vendió su casa en su país, llegó a Costa Rica buscando una oportunidad y no tiene ninguna intención de abrir un negocio en un país que apenas está conociendo. Tiene capital y quiere que ese capital rinda de forma previsible.
Sobre la parte regulatoria y tributaria hay bastante confusión, y merece su propia explicación: qué supervisa realmente la SUGEF y qué tiene que considerar usted del lado fiscal.
También trabajamos con gente que nunca se mudó y no piensa mudarse. Cualquiera con capital para colocar puede prestar en Costa Rica, viva donde viva. Si quiere ver cómo funciona el proceso completo, aquí está explicado paso a paso, y también puede revisar los expedientes disponibles.
Article by Glenn Tellier (Founder of CRIE and Grupo Gap)
